Busco entre los grandes autores, versos que me den consuelo… y así gasto mi tiempo…. Desde que me redescubrió la poesía vivo entre dos mares y la lucha por no ahogarme es dura.Nací despierta y desde menuda (más menuda), la necesidad de volar hace daño cuando mis alas se golpean contra la jaula. ¿Es que siempre sentiré la falta de aire y de agallas para nadar entre dos aguas?
No encuentro en los libros de poesía, ni filosofía, ni metafísica, ni física cuántica, ni recetarios de cocina, ni de pócimas mágicas, no encuentro y he buscado, el nombre exacto de las cosas. Pedí alivio en las metáforas y no hallándolo lo busqué en lo cotidiano, y no hallándolo me he quedado solidificada implorando a un Dios sin nombre acaricie mi rostro y me regale una palabra nueva para que despierte de nuevo y dé sentido a todo, llenando las oquedades terribles de la incomprensión asida en mi, que enmudezca la voz que me habita, que ya no me dicta versos sino que me impide dar el amor y la gratitud debida…












