domingo, 30 de noviembre de 2008

Los "te quiero" se gastan

El espliego fue testigo de una pasión adormecida que se vistió de amor para darnos consuelo. Paseamos de la mano y reímos buscando el embrujo perdido. Entramos en el bosque de las hadas donde las pirañas con ganas nos miraban esperando solo un gesto de tropiezo para arrancarnos lo vivido.

Una velada con encanto donde reinaba el miedo y el cansancio. Conmovida por el tacto, bajo un embaucador cielo lleno de astros y el hechizo del olor a tomillo y a romero, queriendo entender que hay otros mundos, recibía los únicos labios que podían romper mi coraza desmoronándome en lágrimas de dolor y desconsuelo. Preguntando: ¿Se gastan los te quiero?

De rodillas ante mi el hombre que un día fue el caballero de la luna, me dijo: No se gastan… Mas el ahogo recogido en mi pecho no me dejaba ni oír el viento y pidiéndole se alzara y volviera a regalarme el alivio de un abrazo, yo en llanto resignado volví a preguntarle: Dime si como yo pienso hay en cada historia un número fijado para pronunciar las dos palabras…

viernes, 28 de noviembre de 2008

Desvelo


Con los ojos entre abiertos a penas soy consciente de las horas que van pasando. La resaca pesa sobre mi espalda fruto de las noches en vilo en las que imploro al destino me permita pagar mis errores en tregua, para no añadir más pena a este sentimiento de amputación en la legítima esencia.

No puedo permitir a mi inocencia un nuevo tropiezo por no estar tres vidas sufragando en la perpetua.

Así me duermo de cansancio ante el día. Se me cierra la luz y vuelve en triste y pesado balanceo la apatía… Me duermo…

- Marián… no cierres los ojos, despierta!

Aquí sólo estoy yo, nadie me señala y cierro los ojos…

- Marián… no aún no!

¿Quién me habla? Yo no veo nada. Nadie pronuncia mi nombre. Quiero descansar! Salir de aquí silenciosa para que ni el aire me adivine, etérea para no dejar huella. Cierro los ojos y me dejo caer en los brazos de un iluso recuerdo, de unas tenues palabras que un día me dijeron: “te prometo la manzana”…

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Se apaga

Los días desfilan dando paso también al desfile de noches. Tocar mi habitación me cuesta la calma, temiendo que no más meterme en la cama y perder el nítido tacto con que el filamento incandescente de la bombilla hace tangibles las cosas, se persone el vacío que ovilla a mi lado en la tierra fría inabarcable del lado desierto del lecho.

Esta noche no ha salido la luna y el cielo ha ordenado apagar las estrellas. Será por eso que el amor no encuentra el camino de regreso y que las piedritas no asalten mi ventana.

El cielo no quiere quitarme el luto. Será por eso que los días pasan sin a penas tocarme y que la parcela de mar que en un pasado no lejano fue solo mío y que en escritura guardaba para mis hijos, también desaparece de mi cansado recuerdo.

Se apaga hasta el olvido en esta noche oscura sin madrugada, donde la verdad tiene nombre y la mentira calla.

Más que nunca lloro letras escritas ante la certeza de no ser jamás leída por lo que provoca mi llanto y vuelvo a convertirme, después de no haber sido admitida en la tierra simple, en la niña metáfora cuando por expresar mi angustia me siento abandonada junto al silencio que deja que tan solo hable la evidencia, mientras sueño dormida que el amor perdido me dice: anda vámonos a casa…

domingo, 23 de noviembre de 2008

La ventana


He necesitado palabras para cubrir una canción sin letra. He necesitado una voz que me dedique un te quiero y no me has llamado. He mirado por la ventana a la que nadie ha mirado… En el parque el banco sigue estando vacío como el depósito de fe que quedaba en mi cuarzo. Aquel que un día colgaba de mi cuello, descansando sobre mi pecho, en el que guardé el mar de tu patria y la luna que bañaba mi ventana.

Ahora que la piedra rosa yace abandonada como todas las creencias que me hablaban de una isla llamada Itaca, llega sigilosa una nueva esperanza tan tarambana como una inocente margarita que decide si me quiere o no me quiere, que me llama o no me llama…

jueves, 20 de noviembre de 2008

En azul

Hubo en un tiempo un delineante de sonrisas al que le gustaban mis letras y que a veces soñaba con mi vientre aunque no debiera soñar con él. Concebía el origen de todas las cosas imaginándose el nacimiento de mi esencia cincelándose a golpe de anhelo en mi cuerpo vivo, olvidando su nombre, dando voz a su garganta para cantarme canciones y enamorarme con sus palabras, hablándome de un lugar precioso entre pinos derramándose sobre los acantilados, describiéndome perfectamente los colores con que la piedra se viste de grises y ocres quebrándose en verdes y marrones de genista, pinaza y madera…

Me hacía rememorar sin necesidad de cerrar los ojos el salitre intenso y la humedad que la tramontana arranca a besos de las olas, para uncir las mejillas de quienes allí se aventuran a ser poseídos por el paisaje, el mar y las inciertas maravillas que el horizonte nos sugiere sin llegar nunca a mostrarnos…

Hubo en un tiempo un delineante que me dibujaba una sonrisa…

martes, 18 de noviembre de 2008

Mar de Amor

Se siente tan fuerte que duele, cual ingrávida voz ausente de frecuencia. Amor, amor, amor, desafinado amor… Mucha música y poca letra.

Carezco de todo derecho a sentirme sola, lo se, además de proclamarme poca cosa y tener el asido deseo de otro tacto, lo que a este presente define impedido al perdón por mi falta de acierto…

Si es que este desierto inmenso no llena mi paz ¿Cómo sentarme a escuchar el viento?

Si es que este silencio distorsiona la nostalgia, mermando lo aprendido, adormeciendo con tristeza la esperanza de una límpida mirada sin dobleces ni intereses ¿Cómo no sentirme burlada?

La competición entre pensamiento y sentimiento me parece ahora absurda, me retiro pese a parecer que me abandono a rebozarme entre tragedias griegas, ja! Pues no es así presteza insensible, tan solo voy a darme una baño de sales en esta pecera inmensa…

Y si yo un día dije que sólo es verdad lo que se siente, si pensamiento y sentimiento se funden ¿Cómo saber que es verdad, aún siendo sencillo saber quién miente?

viernes, 14 de noviembre de 2008

Plenilunio

Beber del dulce néctar de un licor oscuro que la noche licua entre estrellas, y encandilarnos en él hasta enajenarnos en un ritual de pálpitos y suspiros, hasta caer en un trance profundo y reparador en que sintamos en la sangre y en la boca la meliflua mixtura del alcohol y las especias, irguiéndonos las ganas de reír, y de saltar y de tocar... Y cantar, sí, cantar entonces canciones cuyas letras resuenen ascendiendo hasta la luna como grimorios o encantamientos que un día supimos, pero que olvidamos de tal manera que ahora duermen…

Arrancar de la morada del olvido, el arrebato, la juventud que poco o nada tiene que ver con el paso de los años, la inocencia que no solo no nos hace más tontos, como los agoreros predican, sino más puros para afrontar el cansancio que se nos cuela dentro...

Estallar en dulce pirotecnia, y ser besos en las mejillas, en las manos, y en la boca, y encandilarnos con un pulso hermosamente rudimentario, ajenos a los dites y diretes, para ser pequeños, felices y primarios, como los colores, como los instintos, y carecer de más vergüenza que la de no hacer daño, y poder mirar de frente y a los ojos a otro, y decir: ven o nos vamos?

lunes, 10 de noviembre de 2008

Acordes menores


En estos tempos extraños
suenan unos acordes menores
en el silencio de mis días y mis noches
quiero parar a escuchar…

Tres notas hablando de magia
y de un lugar más allá
en una canción regalada
que estremece mis alas cansadas…

Siento la caricia del poeta
que dibuja con sus dedos
si toca una guitarra, una ilusión.
Una sonrisa, si toca un corazón.

Casi puedo oír la melodía
donde las palabras cambian significados
y las quimeras que sirvieron para nutrir sonetos,
ahora son sueños cantados…

…………………………


Existen corazones que por alguna extraña razón parecen dormidos, entregados quien sabe por qué conjuros al misterio de la nada…

Ay!, no conocen esa hada que con dulzura despierte por la mañana diciendo: “es el día del amor”

Que el amor no sea una necesidad, que la pasión no sea un desahogo, que los “te quiero” no sean una mera expresión social, que los besos no sean una inercia…

Que el amor se alimente de sonrisas y no cubra explicaciones, ni carencias, que no tenga una respuesta, tan solo un por que SÍ!

sábado, 8 de noviembre de 2008

Tempos extraños

Bebí agua fresca hasta que llegué abajo y se mezcló con arcilla… Nadie en su sano juicio bebe barro, por que seguir bebiendo barro es realmente lo que ahoga… Lo escribo para recordarlo. Por que yo no soy tan inteligente como para enfocarme a levantar imperios…

Mi alma apenas tiene energía para renacer en cada muerte… soy pequeña y sé pequeñas cosas. Me cuesta mantener los ojos abiertos entre esta apatía mundana. Me cuesta leer y escribir, pensar y llorar, recordar y vivir, perder y esperar, dormir o mirar, la tragedia y la realidad. Me cuesta…

El silencio de las palabras me tortura. Me cuesta tragar. Me quema respirar. Me duele la voz de no gritar. Ya no me quedan súplicas, ni ganas de suplicar…

Siento vértigo de mi misma al sentirme presa de la inercia… Ten carácter Marián!!... Yo que escojo ser verdad no se crear mi voluntad…

Hace tiempo que los tempos son extraños y al oír que alguien habla de un lugar más allá de la magia… pienso ¿no es la magia el destino? ¿qué puede haber más allá?, entonces he de parar a escuchar y creer en las palabras de alguien nuevo que dice que me escribiría hasta la luna llena. Alguien que me regale una sonrisa y me diga que ese lugar existe que no es una quimera tan solo para nutrir poemas…

jueves, 6 de noviembre de 2008

En mi tristeza, tu nombre


El miedo se ha instalado en mis agallas, ahogándome junto al anhelo de tus manos, de tu pecho, de tus letras, de tus besos…. No puedo… No puedo dejar de pensar en ti… Todos los minutos son tuyos y también cada unos de mis versos…

Hoy maldije a todas las hadas que habitaste en mi casa, por haberme dejado sola ante este conjuro… No soy capaz de deshacer el hechizo, ni de entretener a los duendes los domingos… Me duelen las alas, me duelen los ojos, de mirar más allá de la tristeza y la esencia, que acaricia los recuerdos morando en los vacíos, en las letras de canciones, memorando el día que me robaste el beso escondido y mi razón fue cautiva al oírte pronunciar las palabras exactas del conjuro: “ya está” “ya pasó todo”…

Mis lágrimas no logran borrar tus dibujos de aquellos bosques nuevos donde ahora tan solo queda mi ansia llevando tu nombre…

martes, 4 de noviembre de 2008

Yo, luna

Seguiré mis ciclos
Observando el mundo desde arriba
Seguiré enamorando sin estar enamorada
Desaparecida en el día...
Seguiré brillando sin luz propia
Hasta que se apaguen los faroles
Seguiré contando las estrellas
sintiendo el silencio de la noche
Seguiré esperando una conquista
para poder escribir sobre folio en blanco
seguiré creyendo en un índigo nuevo....
donde sin juicio ni miedo
un poeta me regale versos
y que nunca se volatilicen...
Seguiré anhelando besos
Como forma de expresión
Seguiré soñando despierta sin razón
Soñaré que soy mujer y no luna al anochecer....

viernes, 31 de octubre de 2008

El recuerdo de un sueño

Arenas blancas y aguas azules...... Desde este acantilado puedo ver las gaviotas planeando. Sentada aquí arriba, siento el aire en mi cara, huele a mar y a libertad. Cierro los ojos cuando la brisa me trae tan solo el silencio, la identidad y la paz. Desde aquí pienso que puedo volar, meterme en el agua para luego salir fresca a gran velocidad. No se quien soy, ni que hago aquí, pero me siento parte de este paisaje inmenso. Quiero saborearlo antes de volver a abrir los ojos.... Calma... calma.... Marián.... Abro los ojos y sigo volando, sí, soy yo... he vuelto. Me levanto y recojo lentamente mis cosas. Un libro y una toalla azul índigo de terciopelo. Voy bajando entre los árboles, por un sendero estrecho.... ¿Las ves? Mira cuantas mariposas blancas! Ellas me saludan y yo les sonrío.. Mmmm, llego a la arena y me descalzo. Apenas sin dejar mis huellas siento el calor en los pies y necesito sentirlo en todo mi cuerpo.

Cerquita de la orilla extiendo mi toalla, me hago una almohada con la arena, pongo mi libro junto a ella, me siento mirando al mar y no pasa un minuto cuando me quito la ropa, la dejo doblada y me meto en el agua fresquita. Buuuaaaaaaaa....qué gozada! Me zambullo metiendo la cabeza y mis rizos se estiran hacia atrás.... Es la hora de soñar. Me voy empapada a la toalla, me estiro boca abajo junto al libro y me quedo dormida... El sonido de las olas, mecen mi sueño...

Se aproxima a mi. A dejado su moto y mirándome se acerca a decirme hola. Me despierto y sus ojos azules me hacen pensar que aún no he salido del agua. El sol no me deja ver bien su rostro, pero cuando extiende su mano para coger la mía se que es él y me siento tranquila.... Yo sigo dormida y soñando, claro...

martes, 28 de octubre de 2008

No veo Orión

Llueve, interlunio de luna nueva… y sucumbo ante los días extraños que me traen en tic tac recuerdos, ilusiones, anhelos, esperanzas, miedo, luz… tic tac.. desconcierto, sonrisas, desvaríos y proyectos de verdad… tic tac…

Tiempo ingrato en mi reloj, cuando ha de darme la hora se para y corre cuando ha de parar…

Llueve adentro del pecho y sobre mi cara… Dicen que así sana el alma…y entiendo que nadie pueda darme las coordenadas de ese lugar… que no ha de ser otro que el amor… Qué si no puede dar luz y magia al que camina sin brújula…

Llueve y el cielo nublado en la noche no me deja ver la belleza de Orión… La magia está tan calmada, que me hace andar despacio, en silencio y sigilo, por que tengo miedo de mirar y no ver el octarino… ¿Qué es esta espera? ¿Qué es este silencio desconocido? El que hace sentir que la vida es bella pero vivir no lo es tanto…Conciencia, claro.

lunes, 27 de octubre de 2008

Triste convicción

De nuevo sonaba Fito y los Fitipaldis en el coche. A la altura de Masnou una ráfaga de olores entre pinos y mar revuelto entraba por la ventanilla, trayéndome pensamientos, sensaciones y corazonadas.... Sí, era mi subconsciente... Me hablaba.... A decir verdad, todo el fin de semana ha estado ahí susurrándome.... poesías... claro

Generalmente no me hago la pregunta de: qué hubiera pasado si en lugar de? Por qué las decisiones se toman con total convicción y con todas las consecuencias. Lo triste o paradójico yo diría más bien, es el gemido de lo que pudo haber sido y no fue...

Ya que una se esmera en meditar y se lanza al vacío con ansias de alcanzar la experiencia más pura y brutal, oh terrible realidad!! He de tirar de la anilla cuando lo que se percibe es doloroso y lo más brutal que se adivina es la ostia que te vas a pegar. Bendito paracaídas que bajo la manga llevaba escondido, me lo coloco como puedo, así cuando me trago la tierra, he podido levantarme, con los huesos rotos y el alma aplastada. Llorando de dolor y de rabia, pero convencida de que hice lo que tenía que hacer...

viernes, 24 de octubre de 2008

Un deseo

¿Es la muerte un bache en la sima de la vida? Claro. Entonces, entiendo el deseo de nacer de nuevo. Si yo preguntara a quién ya ha nacido ¿merece la pena a pesar de los pesares? Quiero adivinar la respuesta diciéndome que sí. Pero si no estoy en lo cierto, corred, corred a decírmelo. Yo dudo que merezca la pena cuando los que han vuelto a nacer revelan que lo han hecho heredando el miedo y utilizan de florero la tristeza de un cráneo... Perdonad mis dudas, pero ¿como se puede volver a nacer alimentando hormigas de la infancia y jilgueros del recuerdo? Para volver a nacer ¿no hay que morir y olvidar primero?

Sin prejuicios diré que he malgastado mi tiempo muchas veces, por una sonrisa, un colega, un beso... Pero hoy me gusta disfrutar de lo auténtico y aunque tenga fecha de caducidad bien a la vista, sería incapaz de comprar ni vender la dignidad a ningún precio... Dignidad, no orgullo.

La mentira, el engaño y la falsedad me han herido, y una vez sentada en la sima de la derrota, decidí salir dolida pero fuerte apartando cadáveres a mi paso. Reconozco, pues el olor de la muerte que traen las armas. Este olor sólo me produce tristeza y asco. En cuanto las percibo huyo sin cobardía, mirando a los ojos, eligiendo la verdad como camino. Esta elección no deja de ser una incertidumbre continua, que por supuesto es cien veces mejor que la apatía....

Aunque la risa de los ignorantes no me destempla no quiero ser reposo, si no VIDA. No es un ruego. Es un deseo.